Cirugía endocrina

Lesiones tiroideas

  • Bocio multinodular: Alteración caracterizada por el aumento irregular del tamaño tiroideo debido a crecimiento anormal de los folículos que componen su estructura normal. Puede producirse como consecuencia de un déficit de yodo en la dieta (bocio congénito), o a trastornos en la metabolización del yodo en la glándula tiroides. Puede presentarse como un simple abultamiento en la región anterior del cuello sin ningún tipo de síntomas acompañantes, bien crear problemas por exceso de funcionamiento hormonal (hipertiroidismo), o bien crear problemas por la compresión de las estructuras vecinas, fundamentalmente la tráquea y las venas cervicales, raramente el esófago o estructuras nerviosas. No se ha comprobado un mayor riesgo de cáncer tiroideo asociado al bocio. Su tratamiento es fundamentalmente quirúrgico, y resulta ineludible en los casos con hipertiroidismo o con fenómenos compresivos; la indicación quirúrgica en los casos asintomáticos son flexibles, incluyendo los motivos cosméticos y la preferencia del paciente a fin de evitar un control médico permanente.
  • Nódulo tiroideo: Se caracteriza por la presencia de un nódulo aislado dentro de un tiroides por lo demás aparentemente normal, que se produce, por orden de frecuencia: 1/como consecuencia de una hiperplasia nodular (bocio), 2/ la formación de un adenoma tiroideo (tumor benigno), 3/ el desarrollo de cáncer de tiroides, o 4/ tiroiditis. Suele ser descubierto de forma casual por el paciente o sus allegados, y puede acompañarse de de sintomatología por producción excesiva de hormonas en el nódulo, o de síntomas compresivos (sólo cuando el nódulo alcanza tamaños importantes). Aparte de sus efectos cosméticos y de la alteración hormonal, su importancia radica en la posibilidad de incluir un cáncer de tiroides, por lo que siempre deben ser evaluados. Las pruebas diagnósticas incluyen es estudio hormonal, la ecografía y la punción-aspiración. Su tratamiento es quirúrgico, y debe efectuarse en los casos sospechosos o demostrados de cáncer tiroideo, así como los que causen síntomas compresivos o deformaciones importantes.
  • Cáncer de tiroides: Se trata de tumores infrecuentes, con incidencias entre 0,5-7,5 casos por 100.000 habitantes/año. Puede presentar distintos tipos histológicos, siendo los más habituales los denominados carcinomas diferenciados tiroideos (papilar y folicular), que suponen casi el 75% de los casos, seguidos por el carcinoma medular, un tumor más agresivo que los anteriores que puede presentarse de forma esporádica o en forma de carcinoma tiroideo familiar /síndromes de adenomatosis endocrina múltiple, y el carcinoma indiferenciado o anaplásico, un tumor extraordinariamente agresivo que afortunadamente supone menso del 5% de los casos de cáncer de tiroides. Son también posibles otros tipos de tumores malignos tiroideos, como los linfomas, sarcomas, metástasis tiroideas de tumores de otras localizaciones, pero son lesiones mucho más raras. Su tratamiento es esencialmente quirúrgico, aunque hay que contar también con el apoyo terapéutico del tratamiento hormonal y el tratamiento ablativo con radioiodo.

Lesiones paratiroideas

El hiperparatiroidismo primario es una enfermedad caracterizada por la excesiva producción de hormona paratiroidea, debida a hiperplasia o tumor paratiroideos; es una entidad relativamente frecuente, con una incidencia en el rango de 15-30 casos por 100.000 habitantes/año. Puede afectar a personas de ambos sexos y cualquier edad, pero predomina en mujeres postmenopaúsicas. Puede diagnosticarse de forma incidental al detectar elevación de la tasa de calcio sérico; en los casos avanzados se acompaña de lesiones óseas, litiasis renal y nefrocalcinosis, y se ha comprobado su asociación significativa a la hipertensión aretrial, la úlcera péptica, la pancreatitis y la pseudogota.

El diagnóstico es mediante técnicas analíticas, comprobado la existencia de hipercalcemia y pérdida de calcio en orina asociadas a exceso de hormona paratiroidea, y evaluando la alteración de marcadores de actividad ósea; la densitometría y la radiología permiten evaluar e impacto sobre el esqueleto. Los métodos de localización y evaluación del origen del problema incluyen la radiología (fundamentalmente ecografía y TAC) y el estudio gammagráfico con tecnecio99-Sestamibi. El tratamiento definitivo del hiperparatiroidismo primario es quirúrgico.

Lesiones suprarrenales benignas

Se trata de lesiones no excepcionales, tomadas en conjunto, que pueden detectarse incidentalmente en el curso de estudios de imagen efectuados por otras causas (los así denominados incidentalomas), o a causa de su producción hormonal, mayoritaria, aunque no exclusivamente, mente en el estudio de la hipertensión arterial. Puede tratarse de lesiones quísticas o hemorrágicas, o de tumores benignos, incluyendo adenomas y mielolipomas.

Cuando de trata de lesiones detectadas incidentalmente, sólo el 15% muestran actividad hormonal, y se tiende a efectuar en su estudio pocas determinaciones para valorar dicha posibilidad. La TAC es el medio de imagen más frecuentemente utilizado en su valoración y control evolutivo; la punción dirigida tiene dudosa diagnóstica por la dificultad en distinguir, por ste método, entre adenoma y carcinoma. El tratamiento es quirúrgico siempre que se trate de lesiones funcionantes, presenten criterios de sospecha radiológica de malignidad, o presenten crecimiento rápido y/o un tamaño mayor de 6 cm.

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